Recibimos este 2017 con una inolvidable brigada a la Comunidad de Lomas del Dorado, Ixhuatlán de Madero, Veracruz.
Homo-Scientificus, en coordinación con alumnos de la Licenciatura en Enfermería de la UAM Xoxhimilco y alumnos de la Universidad CNCI, Plantel Toreo, tuvo el honor de visitar este 5 de Febrero a esta bella comunidad de la Huasteca del norte de Veracruz.
Cerca de la una de la tarde, después de seis horas de viaje, finalmente nuestro autobús arribó a la zona conocida como La Galera, un amplio espacio para ceremonias cívicas y fiestas comunales.
Decenas de niños y niñas, vistiendo sus hermosos trajes típicos, ya nos esperaban desde hacía rato. Al descender, una comitiva nos pidió que ocupáramos los lugares que nos habían reservado y posteriormente nos regalaron un esplendido baile que culminó con un baño de flores y aplausos para todos nuestros brigadistas.
En menos de hora y media, las tres comisiones designadas lograron montar sus escenarios de trabajo, aprovechando el tiempo empleado por los compañeros y compañeras de la UAM, en levantar su estudio de campo sobre Desarrollo Cognitivo en menores de cuatro años.
Los niños y niñas no se hicieron esperar. Observaban curiosos cómo los alumnos a cargo de la profesora Berenice Ojeda, hacían lo imposible por cercar con sábanas el espacio designado para el Sensorama. O también corría el rumor de que debajo de una sábana habían visto una víbora y una araña.
Cerca de las tres de la tarde se dio el banderazo. Los al rededor de 120 pequeños y pequeñas que nos acompañaban, fueron divididos en tres grupos. La encomienda era que cada grupo pasara por las tres actividades designadas. Al concluir, recibirían un regalo.
Y así fue como, con un estimado de 40 minutos por actividad, todos los niños y niñas terminaron extenuados, pero felices. La comisión de Ciencia agoto todos sus materiales para experimentos; las brigadistas de la profesora Itzel ya no podían más de tanto correr y saltar en sus juegos; los animales del bioterio, también se notaban cansados y los chicos del Sensorama ya tenían los brazos caídos, pero la sonrisa abierta.
Nuestra sorpresa, aun mayor a la que nos provocó el inesperado recibimiento del baile, fue que de pronto muchísimas señoras comenzaron a bajar con canastas y bolsas llenas de alimento. !Qué exquisitez la de la comida ofrendada con el corazón! Los tragones no nos hicimos esperar, pasando una y otra vez a recargar el plato con tamales de frijol, entomatadas con queso, gorditas y agua de todos los sabores.
Tratando de sobreponernos a la mortal postpandria, el profe Javier y Yo dimos el primer paso para la ultima encomienda del día: preparar la función de cine. ¡Qué dificultad!
Pese a ello, a las siete en punto de la noche, se hizo ese silencio tan enigmático que antecede a la proyección de una película en cualquier parte del mundo. Y así, después de largas horas, por fin los brigadistas respiramos tranquilamente, contemplando la cara fascinada de los niños en sus sillas, o recostados sobre el escenario, maravillados por la aparición del Castillo Vagabundo.
Por si fuera poco, la comunidad nos presto el mejor lugar donde puede dormir un maestro: La escuela primaria, que siempre es un lugar cargado de su religiosidad. Así, tendimos las tiendas, tiramos las cobijas, apretujamos las mochilas y aflojamos un poco las agujetas ´para ir a tomar un poco de café a la casa del Maestro Rubén Hernández, quien en una velada acompañada con guitarra, nos contó con mucho orgullo la historia de Lomas del Dorado.
Al día siguiente, ya sucios y muy cansados, regresamos a la casa de la familia Hernández a disfrutar de un desayuno, que era el preámbulo de la merecida actividad de esparcimiento: ¡ir a bañarnos a un río de verdad!
Y ahí quisiera terminar esta crónica de la brigada a Lomas del Dorado.
No quiero dejar de recordarles que Homo-Scientificus tiene preparada una próxima salida en el mes de Mayo: a la Huasteca Potosina.
Tampoco debo olvidar mencionarles que El Colectivo de Profesores sin Aula es una organización sin fines de lucro, que no cuenta con apoyo económico de ninguna institución, ni gubernamental ni privada, que todas sus actividades son posibles gracias al entusiasmo y al apoyo de nuestros alumnos brigadistas, cuyos gastos y donaciones corren por su cuenta, así como también a los talleres que sus profesores imparten dentro del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero.
Un saludo afectuoso a todos los que fueron parte de esta noble labor.









